Las etiquetas para inyección de tinta (Inkjet) cuentan con un recubrimiento especial en su superficie que absorbe la tinta líquida de manera uniforme. Esto evita que los colores se corran, se batan o tarden demasiado tiempo en secar. Al elegir este tipo de papel autoadhesivo, garantiza una alta calidad y durabilidad en el etiquetado.